viernes, 2 de septiembre de 2016

El Abogado Converso.



San Alfonso María de Ligorio, nació en Marianela, provincia cercana a la ciudad de Nápoles, el 27 de Septiembre de 1696; era su familia una familia antigua y noble, aunque la rama a la cual pertenecía el santo se había empobrecido, el padre de Alfonso, Don José de Ligorio era un oficial naval y capitán de la Flota Real, la madre del Santo era descendiente de Españoles. Alfonso no fue a la escuela sino que fue educado por tutores bajo la vigilancia de su padre, su padre deseaba hacer de él un brillante político, lo motivo ha estudiar varios idiomas modernos, aprender música, artes y detalles a la conducta de un caballero. A la edad de dieciséis años, el 21 de Enero de 1713, obtuvo el grado de doctor en leyes, aunque veinte era la edad fijada por los estatutos para poder optar a ese título universitario. Él mismo contó que en ese momento era tan pequeño para ser completamente cubierto por su toga de doctor que todos los asistentes rieron. Poco después el muchacho inició sus estudios para el colegio de abogados, y alrededor de los diecinueve años practicó su profesión en las cortes. En los ocho años de su carrera como abogado, años colmados de trabajo, se dice que nunca perdió un caso. Aun si hubiera alguna exageración en esto, ya que no está siempre en las manos del abogado el estar del lado ganador, pero la tradición muestra que fue extraordinariamente capaz y exitoso, de hecho, a pesar de su juventud, a sus veintisiete años era uno de los líderes del Colegio Napolitano. Como abogado, el sin sabor del ejercicio profesional no lo dejaba satisfecho ante el gran peligro que en el mundo existe de ofender a Dios, la disyuntiva existencial llegó con un acontecimiento que cambió su vida, perdió judicialmente una causa muy importante por intereses políticos, lo que le provocó una fuerte crisis emocional y espiritual.

Tras un largo proceso de búsqueda espiritual, para conservar la pureza de su alma visitaba frecuentemente a Jesús Sacramentado, rezaba con gran devoción a la Virgen y huía de toda conversación indeseable. Por revelación divina, San Alfonso abandona todo y decide convertirse en apóstol incansable del Señor Jesús. La tarea no fue fácil; tuvo que enfrentar, con gran lucha espiritual, a su padre y familia, a sus amigos y así mismo. Al fin, a los 30 años de edad logra ser ordenado sacerdote, y desde entonces se dedicó a trabajar con las gentes de los barrios más pobres de Nápoles y de otras ciudades, a quienes les enseñaba el catecismo.

El 9 de noviembre de 1752 fundó, junto con otros sacerdotes, la Congregación del Santísimo Redentor (o Padres Redentoristas), y siguiendo el ejemplo de Jesús se dedicaron a recorrer ciudades, pueblos y campos predicando el evangelio. Por 30 años, con su equipo de misioneros, el santo recorrió campos, pueblos, ciudades, provincias, permaneciendo en cada sitio 10 o 15 días predicando, para que no quedara ningún grupo sin ser instruido y atendido espiritualmente.

San Alfonso fue un escritor muy prolífico; al morir dejó 111 libros y opúsculos impresos y 2 mil manuscritos. escribió “La práctica de amar a Jesucristo”, “La preparación para la muerte”, “Las glorias de María”, siendo “La teología moralis” la obra que influyó en la formación del clero por muchos años. Durante su vida vio 402 ediciones de sus obras.

San Alfonso, predicaba con sencillez y le enseñaba a sus misioneros que “un sermón sin lógica resulta disperso y falto de gusto. Un sermón pomposo no llega a la masa. Por mi parte, puedo deciros que jamás he predicado un sermón que no pudiese entender la mujer más sencilla". Entre sus frases conocidas está: “No hay gente débil y gente fuerte en lo espiritual, sino gente que no reza y gente que sí sabe rezar”.

En 1762 el Papa lo nombró obispo de Santa Agueda. San Alfonso, quien no deseaba asumir el cargo, aceptó con humildad y obediencia, permaneciendo al frente de la diócesis por 13 años donde predicó el Evangelio, formó grupos de misioneros y dio catequesis a los más pequeños y necesitados.

Sus últimos años fueron llenos de sufrimientos y enfermedades dolorosas; el santo soportó pacientemente todos estos males, rezando siempre por la conversión de los pecadores y por su propia santidad. San Alfonso muere el 1 de agosto de 1787, a la edad de 90 años. El Papa Gregorio XVI lo declara Santo en 1839. El Papa Pío IX lo declara Doctor de la Iglesia en 1875.

San Alfonso, cuyo nombre significa “listo para el combate”, es representado con el crucifijo, los libros, el rosario o la figura de la Santísima Virgen María, a quien le tenía una profunda devoción. La iglesia Católica celebra cada 1 de agosto la fiesta de San Alfonso María de Ligorio.

A continuación se anexan una serie de importantes enlaces de la obra escrita de San Alfonso María de Ligorio para su estudio a quién le interese estos temas de filosofia cristiana.

Obras de San Alfonso María de Ligorio en google books
  • Las Glorias de María [1]
  • Conformidad con la voluntad de Dios [2]
  • Preparación para la muerte [3]
  • Práctica de amor a Jesucristo [4]
  • Historia de las Herejías [5]
  • Meditaciones sobre la Pasión de Jesucristo [6]


Consideraciones de San Alfonso María de Ligorio sobre la muerte en Youtube
  • De la eternidad del infierno [7]
  • Engaños que el enemigo sugiere al pecador [8]
  • El Amor de Dios [9]
  • De las penas del infierno [10]
  • Certidumbre de la muerte [11]
  • Bien de la Gracia divina y mal de la enemistad [12]
  • Remordimientos del condenado [13]

miércoles, 31 de agosto de 2016

Deberes de los abogados, según San Alfonso María de Ligorio.



Dr. Alfonso María de Ligorio
San Alfonso María de Ligorio, antes de dedicarse a la vida cristiana fue un distinguido abogado del Foro de Nápoles, lúcido e ilustrado; con solo 17 años egresó graduado en 1713 y debió esperar la mayoría de edad para ejercer la profesión. Profesión que ejerció durante diez años al cabo de los cuales abandonó por causa de una sentencia claramente injusta en una causa muy importante en la que él se comprometió incondicionalmente, la querella tenia por objeto una disputa sobre un feudo en la región de Rieti entre el Gran Duque de Toscana y la familia patricia de los Orsini, siendo la sentencia desfavorable a la actuación del noble abogado, ante lo cual el juez de la causa una vez pronunciado el fallo expresó “¡por el Abogado, cuánto lo entiendo!” sin embargo otros oscuros intereses manosearon la decisión del proceso.

Antes de dejar la toga y el birrete, San Alfonso escribió un precioso decálogo que aún hoy es validísimo y supera con creces el del jurista Couture,  el de San Alfonso lo dirige no solo a los Abogados, sino también a los Jueces, a los acusadores públicos, al Ministerio Público y a hasta los mismos imputados, con un uso del lenguaje claro e incisivo, sustenta y fundamente que la única y verdadera moralidad es la que profundiza en las raíces de la ética de la Verdad y del Bien, basada en la Palabra de Nuestro Señor Dios Creador y Redentor nuestro “Porque Dios es el primer Protector de la justicia”.

Obligaciones de los jueces, abogados, acusadores y reos.
  • No se debe aceptar nunca causas injustas, porque son perniciosas para la conciencia y para el decoro.
  • No se debe defender una causa con medios ilícitos e injustos.
  • No se debe gravar al cliente con gastos innecesarios, de otra manera, queda en el Abogado el deber de la restitución.
  • Las causas de los clientes se deben tratar con el compromiso con que se tratan las causas propias.
  • Es necesario el estudio de los procesos para deducir los argumentos válidos para la defensa de la causa.
  • La dilación y la negligencia en los Abogados a menudo perjudica a los clientes, y se deben reparar los daños, de lo contrario se peca contra la justicia.
  • El Abogado debe implorar de Dios la ayuda en la defensa, porque Dios es el primer Protector de la justicia.
  • No es laudable un Abogado que acepta muchas causas superiores a sus talentos, a sus fuerzas, y al tiempo, que a menudo le harán falta para prepararse en la defensa.
  • La justicia y la honestidad no deben separarse de los Abogados católicos, de hecho se deben siempre custodiar como las niñas de los ojos.
  • Un Abogado que pierde una causa por su negligencia debe asumir la obligación de reparar todos los daños a su cliente.
  • En la defensa de las causas se necesita ser verídico, sincero, respetuoso y razonado.
  • Finalmente, los requisitos de un Abogado son el Conocimiento, la Diligencia, la Verdad, la Fidelidad y la Justicia.

martes, 2 de agosto de 2016

Sófocles y su leyenda de Antígona.



Sofocles
Narra el pensador griego un poco mas o menos, que tras la batalla en la que los dos hermanos de Antígona, Eteocles y Polinices, acaban de forma recíproca con sus propias vidas a las puertas de la ciudad de Tebas, funesto hecho tras el cual el rey de Tebas Creonte, pariente de los difuntos, prohibe la sepultura de Polinices, a quien considera un traidor por atacar la ciudad de Tebas. La verdad era que Polinices solo pretendía recuperar, mediante la guerra, lo que le correspondía por derecho propio, ya que su hermano se negó a cumplir lo pactado entre ellos en el que se repartían el gobierno de la ciudad de Tebas durante ciertos años.

Antígona, lógicamente, no está de acuerdo con esta decisión del  rey Creonte, y pese a ello, decide enterrar a su hermano Polineses, cumpliendo con la ley de los Dioses y haciendo caso omiso de las leyes reales.

Antígona no logra hacerlo, en pleno funeralde su hermano, los soldados y guardias de Creonte la apresan y la llevan ante él. Creonte no muestra clemencia (al menos en un principio) ante ella, ni siquiera al pedirle el mismisimo hijo del rey Creonte, Hemón, quién era prometido de Antígona, que cambie de actitud.

Tanto Antígona como Hemón, le hacen saber al rey Creonte que el pueblo le tiene por un tirano y que en realidad están a favor del indulto de Antígona y la correcta sepultura de Polineses, y su autoridad se fundamentaba no por respeto por la ley, como debiera ser, sino por miedo al propio rey Creonte.

Creonte interpreta estas palabras  como una conspiración contra su supuesto buen juicio negándose por completo a ceder ante las exigencias de aquellos a los que considera criminales o cómplices de criminales o simplemente “traidores”.

Habia en aquella ciudad de Tebas, un profeta el ciego Tiresias, quién visita al rey Creonte, confirmando las palabras de Antífona y Hemón, pero dándoles un matiz diferente, haciéndole saber a Creonte, que éstos no estaban contentos con él y que si dejaba sin sepultura a Polinices y mataba a Antígona una serie de maldiciones caerían sobre el pueblo de Tebas.

Creonte, cegado por el poder y su tiranía, ve en estas palabras del ciego Tiresias, una amenaza directa hacia su persona y hacia su pueblo al que dice “amar” por encima de sí mismo, optando por insultar al ciego profeta sin creer en sus palabras, tras lo cual, el ciego Tiresias decide marchar, no sin antes maldecir a Creonte con un hijo muerto en sus brazos, como compensación de las muertes de las que sea causante.

Antígona, por orden del rey Creonte es enterrada viva en una cueva donde tendrá comida suficiente para subsistir privándola así de vivir ni entre vivos ni entre muertos. Polinices seguirá sin sepultura hasta que Creonte, asustado por la profecia del ciego Tiresias, cambia de opinión y decide deshacer lo que hizo siendo él mismo quien de entierro a Polinices y libera a Antígona de su cautiverio, pues era además la prometida de su hijo.

El rey Creonte al llegar al lugar donde esta presa Antígona, ésta se había colgado del techo de la cueva que le servía de prisión, dándose a sí misma muerte, mientras su prometido Hemón, desconsolado, lloraba a sus pies. Creonte trata de levantar a su hijo y este le escupe a la cara e intenta herirle con su espada y termina dándose muerte a si mismo tal cual hizo su amada Antígona; se había consumado la maldición predicha por el ciego Tiresias y Hemón yace muerto abrazado a Antígona, ante la presencia del rey Creonte.

Creonte regresa a la ciudad de Tebas con su hijo muerto en brazos para descubir que Eurídice, su esposa, al enterarse de la muerte de su hijo se suicida también culpando a Creonte de la tragedia, el rey Creonte se queda solo sostienendo su familia muerta en sus propios brazos.

Juan Jacobo Rousseau.
Haciendo un análisis de este mito, leyenda o narración griega, que nos cuenta Sófocles, concluimos pensando en el comportamiento humano el cual debe seguir unas leyes inmutables, que no se pueden cambiar según conveniencias del momento.

Seguir o no estas leyes lo trastorna todo, si abandonamos esos principios de la verdad, podemos traicionarnos así mismos; mas aún aquellos que detentan el poder en un lugar y tiempo determinado, puede constituirse en verdugos de sus semejantes.

Las leyes de los hombres surtan paralelas, en el respeto a las leyes universales cuya fuente deviene del Derecho Natural, esto es un orden normativo que no depende del los hombres sino que obedece a reglas del cosmos atendiendo a fundamentos de carácter ético y moral muy por encima de la racionalidad humana; sin este respeto, todas las leyes pierden su cimiento de justicia, ya que son leyes injustas, pues devienen de una autoridad aunque legítimamente asumida, retrógradamente injusta.

La Ciencia Jurídica, descansa sobre un principio de respeto por la verdad, sobre un "pacto entre caballeros", referente a los juramentos, los compromisos, acuerdos y contratos, como dijo Juan Jacobo Rousseau, en El Contrato Social, sin cuyo pacto debidamente respetado y observado por las partes, no podría distinguirse entre la verdad  y el charlatanismo.

sábado, 2 de julio de 2016

La sublime presencia del mal.

Arcángel San Miguel
No es una apología al mal el título de estos comentarios, es por el contrario un terrible alerta al modo como el mal entra en la vida de los seres humanos, sin percatarnos de ello el artífice de la mentira seduce de variadas formas, tiene sus artilugios propios y ajenos, más aún en estos tiempos de alta tecnología, cuando parecería cosa del pasado medieval, el mal induce apoyado con todos los recursos y medios de comunicación actual.

Vivimos en el centro de una hecatombe de medios audiovisuales nunca antes exhibido en toda la historia universal, recursos estos que no siempre se utilizan de la manera más viable al desarrollo ético e intelectual del ser humano; la vorágine venal de la industria condiciona su uso, termina entonces imponiéndose la explotación del placer humano, mediante los esquemas sigilosos de penetración, transculturización y alienación del pensamiento a través del sexo.

Cine, televisión, radio, prensa e Internet, constituyen eslabones de una sola cadena de desinformación contracultural, diría que existimos en un entorno de la contracultura y la anticivilización, con estupor vemos como aquellos recursos tecnológicos, aunque han masificado la comunicación y la universalización de la humanidad, lejos de mejorar sus condiciones de vida, se expresa como una novedosa esclavitud, es la neoesclavitud del pensamiento, generando en la psiquis del ser humano el apego necesidades creadas, mercancía y consumidor, mercancía es todo producto elaborado por el hombre para su comercialización y consumidor es el destinatario final de aquella, para lo cual la industria se apoya en todo un proceso comunicacional de medios que imponen en el mercado de consumo la necesidad de aquel producto, no siempre imprescindible para la existencia humana, pero que por hedonismo logra penetrar el interes del consumidor y termina por adueñarse de él mediante su compra.


Dentro de ese proceso comunicacional, que los tecnócratas de este siglo denominan  “marketing” entra la publicidad como instrumento de medios para el desarrollo comercial de un producto, ese producto se oferta con todo una serie de subterfugios narrativos e ilustrativos que degeneran los placeres humanos, conquistando la atención del público consumidor, quienes por mero placer deciden muy a su pesar aquella mercancía dentro de la vieja ley de la oferta y la demanda.

Si observamos con detenimiento toda la publicidad y sus recursos, explota el apetito sexual humano, porque es éste un fenómeno evolutivo de nuestra especie, intrínsecamente ligado al pensamiento humano, que nace del exclusivo instinto animal, siendo este aspecto ancestral y primitivo, el objetivo del proceso comunicacional tendente al convencimiento del consumidor para adquirir la mercancía así dispuesta mediante un diseño estratégico de consumo, creando una ficticia necesidad en la Mens Humana.        

El amor y el sexo, no son lo mismo, la procreación humana nace del amor, la concupiscencia y la fornicación del sexo, la unión de un solo hombre con una sola mujer es el fin natural de la procreación para asegurar la especie humana, la copula entre dos, tres, cuatro, una orgia, de diferentes o iguales géneros sexuales es el fin contranatural del sexo, en el amor el placer sexual nace del mutuo sentimiento de una pareja “sana” y su goce es la recompensa por la preservación de nuestra especie, el placer es el fin ultimo del sexo y éste solo genera hedonismo.

No puede haber procreación donde no existe cóncavo y convexo, esperma y ovulo, diversidad entre hombre y mujer, esa es la dialéctica ontológica de nuestra biología animal, siendo el pensamiento, lo que nos distancia de la bestia.

Es éste, precisamente el sexo, uno de los recursos mas usualmente empleado por el mal para embaucar a la humanidad, todos los males de la sociedad actual, sus desviaciones, conflictos, frustraciones, contradicciones, tienen su origen en el uso indiscriminado en esta vertiente del hedonismo humano que de humano no debería tener nada; de todas las formas de este hedonismo exacerbado, la avaricia, gula, y la lujuria, es ésta última el mas usualmente empleado por el mal, la pereza, envidia, ira y la soberbia, no son sino concomitantes al habito de aquella.

El mal entra en nuestras casas, por los medios de comunicación de masas, tv, cine, radio y hoy Internet, constituyen pilares del mal; niñas, niños, jóvenes, adultos, todos somos victimas de una explotación de medios, dirigido al consumo de sus mercancías; el asunto está como diluir esa nefasta penetración contracultural.

Este es el mensaje, Cristo es el camino, la verdad y la vida, la fuente de agua viva, su palabra escrita está en Colosenses 3 (Biblia de las Américas)

La Meta de Cristo

“Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.

La vida vieja y la vida nueva

5 Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. 6 Pues la ira de Dios vendrá sobre los hijos de desobediencia por causa de estas cosas, 7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora desechad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, puesto que habéis desechado al viejo hombre con sus malos hábitos, 10 y os habéis vestido del nuevo hombre, el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó; 11 una renovación en la cual no hay distinción entre griego y judío, circunciso e incircunciso, bárbaro, escita, esclavo o libre, sino que Cristo es todo, y en todos.

12 Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; 13 soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. 15 Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16 Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazones. 17 Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de El a Dios el Padre.

Relaciones sociales del cristiano

18 Mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19 Maridos, amad a vuestras mujeres y no seáis ásperos con ellas. 20 Hijos, sed obedientes a vuestros padres en todo, porque esto es agradable al Señor. 21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten. 22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos en la tierra, no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor. 23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien servís. 25 Porque el que procede con injusticia sufrirá las consecuencias del mal que ha cometido, y eso, sin acepción de personas”.

JLReyesM.

viernes, 20 de mayo de 2016

El Diezmo, Contribución de Acción Social.

Esta era una norma de la Ley Mosaica
(establecida por el patriarca Moisés en el antiguo testamento)
fue abolida por Jesús en el Nuevo Testamento.
Nuevo pacto, entre Dios y los Hombres
(Gentiles entiéndase el mundo no hebreo).
Mucho se discute sobre la naturaleza del diezmo en la iglesia de Cristo, en nuestro caso los católicos, aportamos ya al final de la eucaristía una cantidad dineraria voluntaria, más o menos según nuestra capacidad económica, en otras situaciones ese aporte o contribución se puede incrementar de acuerdo a las necesidades de la comunidad de feligreses y de la misma parroquia, por supuesto es menester comprender que los curas también comen, visten, se enferman, se trasladan y necesitan del apoyo de su comunidad, pero ese diezmo así llamado por tradición, no representa necesariamente el 10% de nuestro jornal o producción en especie.

Es significativo argumentar que Jesús de Nazaret, tenía su propio tesorero, según el evangelio de San Juan, 13. 29-31, Judas Iscariote, uno de sus apóstoles; Judas siguió a su maestro durante su predicación por las localidades de Judea y Galilea, pero, fue el apóstol traidor que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían capturar a su Maestro, el Monte de Los Olivos,  sin que por ello los otros 11 apóstoles lo impidieran, tal como había anunciado el propio Jesús durante la Última Cena. 

San Juan 13. 29. Como Judas era el tesorero del grupo, algunos pensaron que Jesús le estaba diciendo que fuera a pagar la comida o que diera algo de dinero a los pobres. 30 Así que Judas se fue enseguida y se internó en la noche. 31 En cuanto Judas salió del lugar, Jesús dijo: "Ha llegado el momento para que el Hijo del Hombre entre en su gloria y, por causa de él, Dios será glorificado"; en el mismo Evangelio de Juan señala como un antecedente la felonía de Judas, ya que él era el tesorero y, según ese evangelio, Judas se apropiaba del dinero destinado a los pobres. San Juan 12. 6.


Según los cuatro evangelios de los apósteles, Judas guió a los guardias del Sanedrín para arrestar a Jesús, hecho consumado al besar su mejilla, indiciando a su líder y maestro, (San Marcos 14. 43-46) a cambio fue recompensado con treinta piezas de plata (San Mateo 26. 15); Judas se arrepiente de su acto de traición, intentó devolver las monedas a los sacerdotes del templo, y éstos al no recibirlas, las arroja sobre el suelo del templo. Desesperado por su conciencia, se suicida ahorcándose en un árbol (San Mateo 27. 5). 

Judas ha pasado así ante la tradición cristiana como el apóstol traidor, ganándose el descredito y la antipatía del pueblo, expresándose en la quema, apedreamiento o linchamiento ritual de numerosos muñecos llamados Judas en Carnaval, Semana Santa u otras fiestas populares, es el Día del Judas celebrado en diversas localidades latinoamericanas y en España. Este resentimiento hacia Judas, se ha traspolarizado hacia los sacerdotes judíos que contrataron sus servicios, contribuyendo al antisemitismo, facilitando la formación de un estereotipo negativo sobre el pueblo judío; a ello ayudó que Judas proviniera de Judea, región netamente judía, de esta forma Judas=Judea=Judío, es un término que deriva del nombre del reino de Judá (del hebreo יְהוּדָה, Yehudá, hijo de Jacob, según los eruditos poliglotas como el Zuliano Padre Laudy Zambrano). Lamentablemente dicha generalización se generó en dichos perjuicios muy a pesar de que evidentemente Judas no era el único judío entre los apóstoles, pues los demás apóstoles eran judíos y no traicionaron a Jesús y del hecho que el mismo Jesús era judío de nacimiento.

Ahora bien, venimos tratando el tema del diezmo en la iglesia de Cristo, sin embargo parecería contradecirse este asunto en cuestión si le damos una lectura superficial a los evangelios, éstos nos dicen que Jesús era tan pobre que no tenía dónde recostar su cabeza: "Jesús le dijo: las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza" San Mateo 8. 20; San Lucas 9. 58, pero a todas éstas se reconoce a Jesús de Nazaret como el Rey de Israel, por supuesto, Jesús no era un Rey a la usanza de aquellos tiempos, él no tenía un palacio, ni séquito, mucho menos un ejército, ni ropaje suntuario; Jesús era un Rey no por lo que atesoraba ni poseía, sino por su propio ejemplo mediante su persona en presencia y obras. Él es el Rey de Reyes y Señor de Señores.

Entonces, no tenía casa propia, excepto la carpintería de José como herencia, situada en el caserío Galileo de Nazaret, pueblito situado entre las colinas de Galilea cubiertas con Olivares, mirando al Valle de Jezreel; pero Jesús tenía un tesorero, cuando Jesús fue ungido en Betania, Judas Iscariote calculó el precio del perfume en 300 denarios. Un denario era el salario de un jornalero del campo. Si hoy un ayudante de segunda categoría gana 8 dólares diarios, comparativamente ese perfume costaría la pequeña fortuna de $2400, Judas como tesorero del movimiento predicador pensó que ese valor del precio de ese costoso perfume hubiese ingresado en su bolsa, pues Judas era un tesorero ladrón, quería tener en su caja esa pequeña fortuna para meterle mano. Así lo reporta la Escritura: "pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que echaba en ella" San Juan 12. 6.

De tal modo, aquel costoso perfume se derramó y de paso su precio no engrosó la bolsa del tesorero Judas, pero vemos como Jesús tenía tesorería y tesorero, Jesús tenía era un gerente de compras, un ministro de acción social y además un tesorero, todo centralizado en la persona de Judas Iscariote: "Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres" San Juan 13. 29.

Pues Jesús aplicaba su propio principio, “Dad y se os dará” A los discípulos no les extrañó la orden dada a Judas en la última cena, lo que vas a hacer, hazlo pronto” San Juan. 13. 27, pensaron que los apósteles que daría algo a los pobres y no evitaron que Judas saliera de la reunión pascual para entregar a Jesús posteriormente en el Olivar, donde se retirarían para descansar y orar.

Judas Iscariote como tesorero hacía compras para la comunidad de discípulos y daba donativos a los pobres, pero era un tesorero ladrón, un hipócrita farsante, pero los comentarios de que era ladrón surgieron de un análisis posterior a su traición y suicidio, ninguno de los discípulos de Jesús hubieran soportado tener un tesorero ladrón.

Al hecho de que el movimiento mesiánico de Jesús tuviera su tesorero, podemos añadir, los siguientes pasajes bíblicos, San Lucas 8. 1-3, San Mateo 27. 55-56, San Marcos 15. 40-41, San Lucas 23. 39, escrituras donde se mencionan mujeres beneficiadas por el Rey y por las bondades del Reino, ellas fueron sanadas otras liberadas de demonios, en un acto de conversión espiritual al reino de Dios, así fue desde el comienzo del ministerio de Jesús… “Galilea de gentiles; el pueblo asentado en tinieblas vio gran luz” San Mateo 4. 15-16.

Este grupo de santas servidoras se puso a disposición de Jesús, y siguieron al Señor, al Rey de Reyes, y Él se dejaba servir en un acto de sublime humildad por los bienes materiales de estas activas mujeres redimidas del pecado, la lealtad de aquellas damas militantes de la comunidad de Jesús nunca conoció límites, lo Acompañaron a su Salvador en todas sus cruzadas evangelizadoras hasta el pie de la cruz, en un acto de valor mayor que el de los propios temerosos Apóstoles de Jesús.

Según el concepto de riquezas que se tenga, Jesús era pobre, pero quien cuenta para su manutención y la de los suyos con bienes de nobles mujeres como María Magdalena, María, Salomé, Juana, esposa de Chuza, quién fue el administrador del Rey Herodes, Susana y otras, no es pobre en el verdadero sentido de la palabra, San Lucas 8. 2-3, depende ontológicamente el uso de la palabra “rico” si ser rico es tener casas donde hospedarse, comidas en toda la región donde uno anda y amigos por miles, entonces Jesucristo era rico, inmensamente rico.

La importancia del diezmo es dar con alegría en el corazón, para que nuestros frutos
sean sobre abundantes y aumentar el caudal de contribución a la causa de Cristo Jesús Señor Nuestro.
Y para quién lo recibe en nombre de la Iglesia de Cristo, administrar con justicia
y en el ejercicio de las virtudes cristianas, no para la ostentación
y vil riqueza, mucho menos para la venalidad de la fe. 
Si ser rico es tener una tesorería, donde se reciban ofrendas de amor; tener un tesorero que hace compras para sostener doce discípulos, dar donaciones a los pobres, entonces Jesús era rico, pero de una riqueza moral y espiritual, mas amplia a la riqueza material; por su parte Jesucristo enfrenta a los fariseos con el espíritu de la ley al decirles… “y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” San Mateo 23. 23, esto es hacer la  justicia, la misericordia y ser practicantes de la fe, en contraposición con la moralidad  de cobrar o no el diezmo, para Jesús dijo era necesario diezmar, pero antes es necesario destacar el fin del diezmo, llevar la palabra fuente de agua viva, predicar la verdad, practicar la justicia, y militar en la fe, lo que ocasiona la inmoralidad de diezmar es la falta del espíritu en su recolección, en sus acciones y resultados, que invalidaba en el sentido último de ese buen hábito de dar diezmos y ofrendas a la iglesia de Cristo.

Jesucristo sentencia “No podéis servir a Dios y a las riquezas” San Lucas 16. “Quien pone la confianza en las riquezas no entrará al Reino: Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” San Mateo 6. 21 “Haceos tesoros en el cielo donde ladrones no minan ni hurtan» San Mateo 6. 20. Los frutos de la vida cristiana se obtienen a granel, pero hay que obtener la bendición del Señor que es la que trae prosperidad material y personal, pero cuál es la condición, seguir el buen sendero señalado por Él Señor su condición impretermitible “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” San Mateo 6. 33.

Recopilador, edición y redacción JLReyesMontiel.

Bibliografía consultada.
• Desarrollo Cristiano.Com “Manejando las finanzas con sabiduría” por Ramón Bauza.
• Wikipedia. Enciclopedia Libre.
• Bible Gateway.

viernes, 6 de mayo de 2016

Papa Francisco: “La desunión entre católicos y evangélicos es obra del diablo”


Papa Francisco ha dicho que es el mismo diablo es el causante de que los evangélicos, católicos y otras denominaciones estén divididas. Él rechazó la idea de que es una herejía creer que todos los cristianos sean uno. “La división es la obra del “Padre de las Mentiras”, el Padre de la discordia”, que hace todo lo posible para mantenernos divididos”, dijo Francisco en un mensaje en vídeo tras una reunión patrocinada por el Movimiento Juan 17, según Catholic Herald.

“Siento que al decir esto puede sonar controvertido, o incluso herético, tal vez”, agregó. “Pero hay alguien que “sabe” que, a pesar de nuestras diferencias, somos uno. Es él quien nos está persiguiendo. Es él quien está persiguiendo a los cristianos de hoy”, resaltó el Papa Francisco, añadió que el diablo “sabe que los cristianos son discípulos de Cristo, que son uno, ¡que son hermanos! No le importa si son evangélicos, ortodoxos, luteranos, católicos o apostólicos… no le importa, porque son cristianos”. 

El líder de la Iglesia Católica Romana insistió en que “la división es una herida en el cuerpo de la iglesia de Cristo, no queremos que esta herida se mantenga abierta”, dijo, instando a los cristianos a buscar la unidad juntos y orar unos por otros. El video fue compartido por el Movimiento Juan 17 en Phoenix, inspirada en el pasaje de la Biblia en el que Jesús ora por la unidad de sus discípulos. El Movimiento dice en su web oficial que su visión es que los cristianos respondan a la oración final de Jesús. “En la víspera de su muerte, Él declaró: “Padre, que pueden todos creer en mí y ser uno para que el mundo sepa que me enviaste” este último motivo se erige como la dirección estratégica de mayor autoridad para los seguidores de Jesús”, dijo el Movimiento. “Al responder, la iglesia en toda su rica diversidad, va a surgir como el atractivo de la ciudad en una colina, demostrando potentemente la autenticidad de las afirmaciones de Jesús”.

Francisco ha hecho el llamado a la unidad cristiana a una de las principales misiones de su papado, y ha extendido la mano a los cristianos de diferentes denominaciones en varias ocasiones; en julio del 2014 se convirtió en el primer Papa en hacer una visita oficial a una iglesia pentecostal, cuando habló en la Iglesia Evangélica de la Reconciliación en la sureña ciudad de Caserta, Italia, “Alguien va a estar sorprendido: ‘¿El Papa fue a visitar a los evangélicos? Pero fue a ver a sus hermanos”, dijo el Papa a los 350 fieles que estaban presentes en la iglesia, y ofreció sus disculpas por la persecución que sufrieron los pentecostales en manos de la Iglesia Católica Romana. 

(Tomado de www.noticia cristiana.com).

lunes, 9 de noviembre de 2015

Una reliquia perdida en la guerra de Independencia Venezolana.

Libro de Actas donde reposa el Acta de Independencia de Venezuela.

El 5 de julio de 1811 a las 3.00 de la tarde fue declarada formalmente la independencia de Venezuela, luego de que se presentara una discusión los días 4 y 5 de julio, sobre la conveniencia de hacer formal el hecho y realizarse la votación respectiva. 

El Congreso estaba integrado por la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII que representaba a siete de las provincias de Venezuela que se habían sumado al movimiento del 19 de abril de 1.810.

El presidente del Congreso fue el diputado por Nutrias, Doctor Juan Antonio Rodríguez Domínguez, en la votación fue encontrado un único voto en contra, éste del sacerdote Vicente Maya representante de la provincia de La Grita.

El día 7 de Julio se presentó el Acta al Congreso, allí se lee y es aprobada, comenzándose desde ese momento a recolectar las firmas correspondientes y culminándose de firmar el 18 de Agosto de 1.811.

Por parte del Poder Ejecutivo es firmada el 8 de Julio y el 14 de Julio fue leída en acto público al pueblo reunido en la plaza mayor de la ciudad de Caracas; y unos días después publicado su texto en el periódico El Publicista y La Gaceta de Caracas.

En Febrero de 1.812 se clausuraron en Caracas las sesiones del Congreso Nacional de Venezuela para reiniciarse en marzo en Valencia, ciudad donde también se trasladaron todos sus documentos y los libros contentivos de las actas de las sesiones.

El 7 de abril de 1.812 el Congreso se ve en la necesidad de cerrar sus puertas debido a la presencia en Valencia del jefe realista Domingo Monteverde. El Dr. Rodríguez Domínguez, Presidente del Congreso, deja los archivos del Congreso para su cuido y custodia a la Señora Isabel de la Hoz, esta señora ya anciana entrega estos documentos a una amiga suya y así hasta que llega a manos de la Señora María Gutiérrez, viuda para esa época de Carlos Navas Spínola.

Casi 100 años después, a fines del año 1.907, el historiador valenciano Francisco González Guinán en una de sus visitas a la familia Navas-Gutiérrez observa que dos gruesos libros son usados para que una niña alcance las teclas de un piano, y por curiosidad de buen historiador pide a la dueña de la casa que le permita ojear esos ejemplares, de inmediato se da cuenta que entre sus manos está el libro de actas del Congreso de Venezuela en donde está asentada el Acta de la Independencia.

El Dr. González Guinán consigue que la señora Gutiérrez le regale aquel libro y, con él bajo el brazo, se traslada a Caracas, se encamina hacía la sede de la Academia Nacional de la Historia, allí muestra a sus miembros aquel ejemplar que más adelante reconocen ser auténtico; ese reconocimiento lo hacen público el 5 de Julio de 1.908.

Es así como entonces el Presidente Juan Vicente Gómez decreta que el 5 de Julio de 1.911, en conmemoración del centenario de la Declaración de la Independencia Nacional, se coloque este ejemplar en una Arca de vidrio en el Salón Elíptico del Congreso Nacional, designa para esa ocasión como orador de orden al Doctor Francisco González Guinán.