jueves, 11 de diciembre de 2025

La Venezuela que espera.

En ésta encrucijada de las más azarosas realidades, surge como un regalo a la esperanza su mirada y sonrisa franca, su presencia necesaria ante la ausencia de su señora madre, se estrena en el epicentro de tanta mediocridad, transfigurada en rayo de luz ante las tinieblas oprobiosas, figura y oratoria, palabra y mensaje, juventud, ejemplo y modelo.

Ana Corina Sosa Machado

Nada más elevado que la esclarecida expresión de la juventud virtuosa, como ella cientos de jóvenes venezolanos se sublimizan en el anonimato de los más apartados lugares de nuestra patria y alrededor del mundo, esparcidos como semiente de la Venezuela futura y viable.

Algunos oscuros anodinos de talante, señalaron que nada más lejano al ser venezolano su personalidad, yo les digo: Nada más lejano a la venezolanidad consagrada en virtud de nuestra historia y de nuestro gentilicio, su mal formado criterio, seres insignificantes del Universo engendrados por la degenerada copula sobre la sagrada tierra venezolana, sois vosotros los que no merecen llamarse venezolanos.

Nada más lejano si, a esa generación malvada de pícaro semblante, haciéndose del oficio político, trepándose en el entre piernas de la obsoleta clase dirigencial, basta ya de curules, basta ya de colaboracionismo, basta ya de aparentar el ejercicio de la democracia con la permisividad de la corrupción, la prevaricación y el beneficio personal. 

Ana Corina Sosa Machado, quebranta con su decoro el escenario agorero de la ruindad circundante, que hasta ahora se ha mostrado detentando el poder de nuestro apresado país, ella es el modelo de la venezolanidad vital, así también hay miles de jóvenes, que como ella, se encuentra dispuestos acrecentar a nuestro país con sus talentos, a la espera de que ésta nefasta clase política desaparezca de la faz de nuestra tierra venezolana.

Quizás parezca una esperanza utópica, pero todo es posible en el ritmo cíclico de la vida de las naciones, tenemos una gran masa poblacional juvenil, bien calificada de trabajadores, profesionales y técnicos, constituyendo un conglomerado pleno de expectativas, que han vivido por todos éstos años de amarga experiencia nacional, dentro y fuera de Venezuela, una brecha generacional que no se dejará engañar por la mentira demagógica de quienes se asumen los salvadores del pueblo en nombre de sus derechos ni de falsas promesas de reivindicaciones sociales.

Esa generación venezolana, ya está tocando nuestras puertas, dispuesta a tomar las riendas de nuestra Venezuela, con su aporte moral e intelectual, con su voluntad de trabajo y esfuerzo propio, con su capacidad de hacer nuevas y bien las cosas, para crecer en libertad y democracia.

Abogado JLReyesMontiel.  

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